17 JULIO 2026

Salta, un nuevo polo de inversión impulsado por el desarrollo de la minería

La anunciada explotación mineros en Salta, en especial en la Puna, ha comenzado a reconfigurar el mercado inmobiliario de la ciudad. Además, hay señales de expansión hacia localidades cercanas.

Con una presencia sostenida, empresas que amplían operaciones, el arribo de profesionales y proveedores; y obras públicas asociadas a la cadena del litio y del cobre, Salta se ha convertido en un polo de inversión. Tanto, que algunos desarrolladores se animan a compararlo con lo ocurrido en Añelo, Neuquén, por el auge de Vaca Muerta.

Por supuesto hay diferencias, la Puna no es la Patagonia y la economía salteña, que es más diversificada, tiene otros pilares como la agricultura, el turismo y, en menor escala, la industria vitivinícola.

El Capricho, un barrio privado en la Zona Norte, de la firma La Lagunilla

Inversor vs consumidor final

“Desde agosto de 2025, el mercado registra una caída en el segmento del inversor final, es decir, quien compra para residir o destinar sus ahorros a unidades que cotizan entre US$ 100 mil y US$ 150 mil. Sin embargo, hubo más interés de otro público en proyectos premium que tienen buena rentabilidad”, señala el presidente saliente de la Cámara de Desarrolladores de Salta (Cadisal), anticipa que “durante el segundo semestre de 2026 la situación se irá acomodando porque ese inversor final está volviendo a mostrar interés”.

El titular de la entidad que agrupa a 45 desarrolladoras de Salta Capital destaca los cambios urbanísticos que se realizaron al Código de Edificación de la Ciudad, que permitieron redefinir nuevas zonificaciones, en especial hacia el norte. “Se hizo un trabajo importante, a conciencia, donde se reconvirtieron zonas rurales. Ahora son urbanas y permiten edificar nuevos proyectos”, dice Chihade.

Según un informe de Cadisal, actualmente en Salta Capital se registra un total de 80 mil m2 en construcción, de los cuales el 50% es corporativo y el 50% residencial.

Esta expansión se visibiliza en varias tipologías: viviendas, condominios, oficinas corporativas, centros logísticos y hotelería. También será necesario que este desarrollo sea acompañado por infraestructura, donde el agua es el gran problema a resolver con la necesidad de hacer obras. Precisamente el agua es uno de los temas que divide a la población en relación con la minería. Por un lado, hay expectativas por la cantidad de puestos de trabajo que se generarán y por la demanda de viviendas y servicios. Por otro lado, surge la preocupación por el cuidado de este recurso natural.

Una de las zonas que concentra parte de este crecimiento es San Lorenzo Chico, ubicada a 20 minutos del centro salteño. La oferta incluye nuevos barrios cerrados, proyectos de usos mixtos y oficinas que buscan absorber una demanda que, según representantes del sector, supera la oferta.

San Lorenzo Chico, una zona en crecimiento

San Lorenzo Chico se está transformando en uno de los principales corredores de crecimiento del área metropolitana.

Según informes, la región forma parte del denominado Triángulo del Litio, que concentra cerca del 60% de las reservas mundiales de este mineral estratégico.

Se registran importantes inversiones internacionales vinculadas a la minería y a la transición energética global, impulsando una creciente demanda de servicios vinculados al ecosistema minero.

“La minería está impulsando con fuerza la demanda en la ciudad y la necesidad de oficinas, sin dudas, está creando un nuevo polo corporativo en San Lorenzo Chico”, dice Jonás Beccar Varela. El director institucional de la desarrolladora Proyecto Norte agrega que “aunque su desarrollo no responde solo al litio, la llegada de consultoras, constructoras y proveedores del sector aceleró ese proceso”.

Según los especialistas, el producto que se busca está formado por las unidades de dos ambientes, con un ticket que está en alza.

Precios y tipologías

La tipología de dos ambientes tiene una superficie de 60 m2 y el precio se ubica entre US$ 87 mil y US$ 90 mil. En tanto, el alquiler ronda entre US$ 800 y US$ 1000 por mes.

También detalla el perfil del comprador: el inversor, que siempre acompaña el inicio de un proyecto; canje de materiales por metros cuadrados terminados; comprador de pozo, que apunta a una futura renta y el consumidor final que busca para residir.

Hay un 30 % de Buenos Aires que llega a la ciudad y encuentra en la naturaleza el nuevo lujo. Y el resto lo conforman las nuevas generaciones de salteños. Todos tienen entre 25 y 30 años”.

Precios de la tierra más bajos

En cuanto al precio del m2 se mantiene y se ubica entre US$ 2000 y US$ 2500. “El precio de la tierra es la que manda y, a diferencia de Buenos Aires, acá manejamos valores más bajos”, afirma el titular de la Cámara de Desarrolladores de Salta.

En el segmento de renta, los retornos se ubican en niveles bastante competitivos. “La rentabilidad puede llegar al 10%, similar a la que se encuentra en Añelo, pero la diversificación económica de la provincia vuelve esta inversión más atractiva”, dice Beccar Varela.

También aclara que “para inversores tanto individuales como corporativos, la combinación de demanda insatisfecha y crecimiento demográfico -1,2% anual en los últimos años- funciona como un incentivo adicional”.

El empresario, además, afirma que “la demanda sostenida de familias, profesionales y empresas confirma esta evolución y las constructoras del lugar buscan instalar un mensaje claro: este es el momento para capitalizar el crecimiento estructural de la región con productos inmobiliarios pensados en zonas estratégicas que hoy concentran obras, servicios y nuevos polos corporativos”.